¿QUÉ PUEDO HACER Cuando me obsesiono? (para nenes)

¿Qué me pasa?

¿Recuerdas esa sensación cuando haces un control en el colegio? Estás nervioso, ¿me lo sabré?, te revuelves en la silla mientras el profesor reparte los exámenes, el corazón se te acelera, estás muy nervioso, tienes miedo de no saber contestar las preguntas, estás impaciente por ver las preguntas del
examen y a la vez tienes ganas de salir corriendo de allí.

Pues bien, cuando sientes ese “asco” o ese “malestar” que te impide tocar cosas o personas o que te lleva a querer ordenar todo tu alrededor, lo que sientes es lo mismo: miedo, el corazón late muy fuerte, estás muy nervioso. Es eso lo que te lleva a comportarte de esta manera.

¿Cómo lo soluciono?

Cuando vamos a ver una película de terror, pasamos miedo, incluso a veces estamos a punto de gritar, aunque sabemos que es mentira, que son actores, que la sangre no es sangre… Sin embargo, eso no es lo que pensamos cuando estamos viendo la película. Estamos tan metidos en ella que casi saltamos cuando el malo está a punto de matar al protagonista.

Bien, en el tratamiento muchas veces sientes miedo igual que en la película, sabes que no va a pasar nada cuando te enfrentas a esa situación temida, pero en ese momento no puedes evitar el miedo, el nerviosismo. Al igual que en la película, no hay un peligro real, todo es ficción, y cuando acaba, puedes seguir con tus cosas con total normalidad.

La clave es esperar hasta que la situación pase, así nos daremos cuenta de que nuestro miedo y ansiedad se van diluyendo. De alguna forma podrías acabar esa sesión de la misma manera que cuando sales del  cine, diciendo: “¡UF! ¡Qué miedo he pasado!, pero ya está, no ha sucedido nada”.

Si dejas que los pensamientos se queden el tiempo que quieran sin darle importancia, como la cosa más natural del mundo, verás cómo desaparecen por sí mismos 

¿HAY ESTRATEGIAS QUE ME AYUDAN A “AGUANTAR”?

Pues sí. Por ejemplo: 

Cuando nos levantamos por la mañana tarareando una canción. Al cabo de un rato, ya estamos hartos de estar todo el tiempo canturreándola, así que intentamos quitarla de la cabeza, pero persiste, a la que nos descuidamos, volvemos a tararearla. Si hacemos un gran esfuerzo y nos proponemos olvidarla, nos encontramos con que se resiste y sigue y sigue en nuestra cabeza. 

Eso mismo para con los pensamientos obsesivos. Aparecen y cuanto más intentamos apartarlos de nuestra mente, más se repiten y persisten. Sin embargo, si nos relajamos y decidimos aceptar la canción que nos ha invadido ese día, nos damos cuenta de que al cabo de un rato, o de unas horas, ya no la repetimos, es más, hasta se nos ha olvidado cómo era.

¿Cómo lo soluciono?

Cuando vamos a ver una película de terror, pasamos miedo, incluso a veces estamos a punto de gritar, aunque sabemos que es mentira, que son actores, que la sangre no es sangre… Sin embargo, eso no es lo que pensamos cuando estamos viendo la película. Estamos tan metidos en ella que casi saltamos cuando el malo está a punto de matar al protagonista. 

Bien, en el tratamiento muchas veces sientes miedo igual que en la película, sabes que no va a pasar nada cuando te enfrentas a esa situación temida, pero en ese momento no puedes evitar el miedo, el nerviosismo.

¿Recuerdas los que haces la noche de Reyes para aguantar el miedo y la tensión? Intentas pensar en otra cosa, cierras los ojos para dormir, le pides a tu mamá que te cuente un cuento hasta que te duermes, te acuestas esa noche con tu hermana para estar acompañado porque te tranquiliza… 

¿Qué haces cuándo estás a punto de empezar un control en el cole? Te dices a ti mismo que sí te lo sabes y esperas hasta que te entregan el examen y los nervios disminuyen. Luego vas ejercicio por ejercicio, hasta que poco a poco sientes que tienes el examen controlado y estás tan concentrado que se te ha olvidado la angustia que sentías.

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